El alma de la cañada
Mario Millán MedinaTono: — Capo en traste null
(Transporte en la segunda cejilla)
(chamamé)
Hablado:
Muchita gente de “colorado” había llegado al pago
en aquel domingo de carrera,
y a mi Taita le flameaba el pañuelito “celeste”
en la partida de su caballo.
Y cuando bajó el abanderado,
mi Taita le sacó como dos cuerpos de ventaja…
Sintiéndose una terrible descarga…
Dejando el pago de duelo, una mujer enlutada,
un fantasma en el bañado y un alma en la cañada…
A7DmAmE7Am
INTRODUCCIÓN: – – – –
A7 – Dm – Am – E7 – Am
Am
La otra tarde me agarraba ya la noche
A7Dm
recogiendo la hacienda del bañado,
Am
cuando ya en el medio de la cañada
E7Am
un gaucho me esperaba sobre un tacurú parado.
Envuelto en su poncho pampa me decía
con las riendas e' un parejero de la mano:
no se asuste Don Jacinto Cruz Pereyra,
es el alma de su Tata y quería saludarlo.
ESTRIBILLO 1
G7C
Y de un salto en su montado se alejaba
G7C
perdiéndose en el confín de la cañada
E7Am
y aún siento en esas noches cuando asola
DmAmE7Am
el chasquido de los vasos del galope en el agua.
INTERMEDIO: Como la Introducción.
Apenas si alcancé a reconocerlo
pues los años de mi mente lo han borrado;
si yo era un gurí cuando él se ha ido
en las carreras del pago y un domingo lo mataron.
Y yo llevo el mismo nombre de mi Tata;
Don Jacinto Cruz Pereyra él se llamaba;
no he podido aún vengarla a esa muerte
y por eso anda esa alma padeciendo en la cañada.
ESTRIBILLO 1
Y en las noches de mal tiempo allí se escucha
un sapucay que retumba en la cañada,
un entero que relincha en la partida
un grito de abanderado: es el alma de mi Tata.